¿Una foto de vino que vale 1,000,000 de dólares? August 19 2016, 0 Comments

Hoy que celebramos el día internacional de la fotografía, queremos compartirles una curiosa historia de las tantas que rodean el mundo del vino...

Cuando el fotógrafo Charles (Chuck) O’Rear apretó el disparador de su máquina una mañana de 1995 para capturar unas verdes colinas del valle de Napa en California (Estados Unidos), nunca pudo imaginar que ese gesto llegaría a costar un millón de dólares.

Y es que, nadie lo creería, o sí?

En Octubre de 2001, Microsoft estaba lanzando su más reciente sistema operativo, Windows XP, al que denominaron Windows XP, y curiosamente estaban en busca de un "fondo de escritorio" predeterminado. ¡Vaya suerte para Chuck! Pues lo que un día era una foto sin retoque de un colina Californiana, al otro pasó a valer un millón de dólares.

 

fonfo pantalla windows xp nubes

 Pero la pasión que le tenía asignada la vida a Chuck O’Rear, nacido en el estado de Misuri en 1941,era realmente la relacionada con el mundo del vino.

Cuando tenía 37 años, la prestigiosa revista National Geographic -para la que trabajó durante 25 años- le encargó un reportaje de una de las zonas vinícolas más importantes de Estados Unidos: los 48 kilómetros de largo de Napa Valley.

El valle de Napa es conocido principalmente por que alberga a más de 300 productores de vino en su extensión.

Y, es que, la mezcla que logra coexistir en el valle entre enoturismo y vitivinicultura, fue la principal razón por la cual Chuck decidiese mudarse, poco despues, a un poblado pequeño del valle: Santa Helena.

 

 

Pero la producción fotográfica de Chuck O’Rear, no solo se centra en la producción vinícola en Estados Unidos. A finales de los ochenta, ya enamorado del mundo de la uva y los vinos, comenzó un viaje alrededor del mundo para fotografiar las regiones más importantes del planeta del que nacieron dos fotolibros: ‘Chardonnay: Photographs from Around the World’ (1999) y ‘Cabernet: A Photographic Journey from Vine to Wine’ (1998).

El estilo de O’Rear es claro y limpio. Su aproximación a esta industria, que le atrapó hasta el punto de hacer de ella su lugar donde vivir, es hasta cierto punto sentimental y cuidada. Se nota que respeta y mucho esa magia ancestral de transformar la tierra y el agua en un líquido precioso.

El fotógrafo ha confesado sobre aquella fotografía que vendió por un millón de dólares que los directivos de Microsoft nunca creyeron que no estuviera retocada, que no tuviera Photoshop. Pero O’Rear lo explica: “Microsoft sólo corrigió el verde de la colina para hacerlo más intenso, pero la foto es tal y como se ve. Normalmente en aquel campo solía haber viñedos, pero justo en aquel año sufrieron enfermedades y tuvieron que ser retirados. Así que quedó esa pradera ondulante que han bautizado como ‘La felicidad’”.